Leíamos el otro día en periódico coruñes, artículo infame de escritor -aunque de segunda- más o menos celebrado por cierta progresía barata aquí en Galicia. Cuestionaba -faltaría más- la tradición taurina galaica. Se ciscaba ya no solo sobre las raíces en A Coruña de la Fiesta, sino que ignoraba de pleno la tradición secular de Pontevedra. No solo llamaba imbéciles e ignorantes a los 7.500 largos que llenamos Pontevedra en cada corrida cada año...pontificaba y daba lecciones cuando en su vida habrá puesto sus pies en una plaza de toros.
Este "erudito" es el equivalente a los que de vez en cuando surgen en el País Vasco, tratando allí de decir lo mismo referido a aquel territorio... Hacen tabla rasa de un hecho que tiene lugares, como en Galicia, en donde la Tauromaquia es esencia y sin ella no se podría concebir, por ejemplo, un solo verano en Pontevedra... Vaya pues, para el caso del País Vasco, nuestro reconocimiento y el hecho de que hoy leamos en el Diario Vasco, apunte tan interesante como este, que nos habla de la singularidad de los Toros en Deba (por ejemplo), como en Galicia podría hablarse de Noia, Padrón o de Sarria mismo. - EMILIO FRANCO
Deba ha sido también cantera de toreros. Hay que citar a Zapaterito. Y a José Ventura Laca. 2.000 reales cobraban por torear juntos en Pamplona. Es a Laca a quien se recuerda tras la muerte del tercer toro en Deba y Azpeitia. El zortziko fúnebre se toca en su honor, pues fue mortalmente corneado en Azpeitia un día de agosto de 1841. No son historias pasadas sino presente y futuro. El Cordobés fue torerillo en Deba. Y Castella. Y Talavante salió a hombros una tarde de 2003...